21 + 21

Un alma, a veces, pesa 21 gramos. Dos almas, a veces, pesan 42 gramos. Pero tan solo una vez en la vida dos almas pesan 42 golpes en la comisura del talento y la sensibilidad. Y es que no importa ganar o perder, cuando la sugerente voz de Lady Ámbar lo grita en silencio; y es que no importa si eres diferente, cuando el quejido flamenco rompe la mudez de la rutina y se hace magia en la voz de Juanín Fernández.
42 gramos cantan “Ayer te vi” y yo proclamo a los cuatro vientos que, si no has tenido la suerte de verlos, y sobre todo de escucharlos, no deberías dejar pasar la oportunidad de asistir a uno de sus conciertos o, mientras tanto, disfrutar de este disco, humilde en su grabación, pero inmenso en su calidad y en su capacidad para arañarnos la piel y hacernos sentir, si cabe, un poco más vivos todavía.
Flamenco, pop, rock, balada, blues, en definitiva, música, o lo que es lo mismo, emoción que brota en cada una de las notas.
Nos piden que los secuestremos en viernes y yo querría disfrutarlos siempre, con salud y da igual si no hay billetes; y, pese a que cantan que ya no pueden más, afortunadamente para todos y cada uno de nosotros, pueden y mucho: hay 42 gramos para rato y yo, humilde admirador de su arte, me alegro por ello.


texto de Fran Picón